Mi ser
Mi ser
El lugar más abandonado no pudo ser mejor elegido,
aire tóxico rodeaba el miserable paisaje,
cubierto de frustración, dolor y decepción.
Entre tierra seca y oscura, entre el llanto de rosas quemadas,
la muerte impregnaba su olor, llenando con desilusión el lugar
y dejando una semilla muerta abandonada.
Alrededor de todo lo muerto, una planta nació.
Ella hacía crecer el odio en aquella tierra olvidada,
llena de melancolía; la oscurecía cada vez más,
aprovechando que vacía estaba.
Y cada día la planta crecía,
se regaba con lágrimas que alguna vez
me hizo derramar tu amor.
Lentamente las ramas del odio invaden mi ser,
mi lugar, tu lugar, aquello que has querido olvidar
y me has hecho cambiar.