Minerva
Hija de Júpiter, quien tras haber devorado a Metis, la Prudencia, sintió un gran dolor de cabeza. Debido a esto, recurrió a Vulcano, quien le abrió la cabeza de un hachazo y surgió Minerva.
Fue admitida inmediatamente en el congreso de los dioses por su gran sabiduría y valentía.
Su poder igualaba al de Júpiter mismo, y se sirvió de él casi siempre para hacer la felicidad al género humano.
La casta Minerva siguió siendo virgen, lo que no le impidió disputar el premio en el Juicio de Paris. Con el fin de triunfar sobre sus rivales, ofreció a su juez el conocimiento y la virtud, pero sus ofertas fueron inútiles, lo que la llevó a sentirse despechada.