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Esta obra nos remite al concepto de arte abstracto entendido éste como la pretensión de ser arte puro, absoluto, purificado de todo lo exterior. Es decir, siempre se le tuvo como una construcción introvertida que pretende una desobjetivación, una desaparición de las cosas, de los objetos tangibles, de los cuerpos. Maurice Denis decía que un cuadro, antes que un caballo de batalla, una mujer desnuda o cualquier anécdota, es esencialmente una superficie plana recubierta de colores dispuestos en un determinado orden, lo que se interpretó erróneamente como la consigna de este movimiento. <br /><br />Pues bien, Pascal Rousseau afirma que el objetivo de la abstracción no será tanto la desaparición del objeto como la reivindicación de la autonomía radical obtenida por sus propios ingredientes plásticos, la línea y el color.<br /><br />Pero ¿en qué se apoya para que esa plasmación conmueva la sensibilidad del que mira? Pues en experiencias de laboratorio que confirman la idea de que la reacción del individuo frente a las líneas y los colores es previsible, induciría a la conciencia a asociarlos con arquetipos emocionales.<br /><br />También hay otra teoría, basada en una idea platónica y simbolista, según la cual el mundo real no es más que un reflejo ilusionista de una realidad superior más esencial, cuyos signos, secretos estarían inscritos en la superficie de las cosas como si fueran jeroglíficos que el pintor debería descifrar para darlos a entrever mejor.<br /><br />Quizá todas esas aproximaciones sean válidas si bien lo cierto es que lo abstracto es fruto de un proceso de despojamiento de lo exterior, de un sistema de representación mimético hasta cierto punto, como resultado de la necesidad del hombre y del artista de ir al núcleo originario, de buscarlo, de penetrar en él después de muchos siglos concibiéndolo.<br /><br />Por eso, como en este caso, se postula la intensificación a través de la vibración del color, se busca el brillo mediante la densidad material de la luz hasta crear una superficie incandescente que nos deslumbra, que embriaga el ojo, que nos transporta por rumbos caleidoscópicos, firmamentos de lavas trepidantes.<br /><br />Sin embargo, después de un viaje de esta naturaleza y dentro de la ficción que supone este sistema de representación, nos queda la duda de su auténtica verosimilitud, si no es más que la cobertura adornada de un proyecto supuestamente engarzado con la esencia del hombre en su multidimensionalidad.
En esta obra, como su título indica, el autor no busca el reflejo indirecto, ni la réplica, sino la fuente directa que mana de las sensaciones e intuiciones del alma. Mirar las cosas sin subterfugios: ese es el principio que nos posibilita captar la esencia primera, aquella que nos introduce en el laberinto complejo y fascinante del Arte.
Alberto: Tu obra es axcelente tanto por la composición, el color y ese mundo fantástico que creas.
<br>Me alegra que la describas como figurativa pues hay quienes con expresiones similares o aproximadas a la tuya, se llamen ingenuos cuando saben más que cualquiera de: tecnica, composición además de tener conceptos claros y contundentes como los he visto en esta página.
<br>Felicitaciones de nuevo y que sigas creando obras que nos llenan de felicidad el espíritu
De entre tus obras no encuentro ninguna que ni siquiera se parezca a tu gran "tres mujeres", obra que como ya sabes me entusiasma, por cierto no he recibido el poster que me enviaste..Bastante a la zaga de esa talentosa pintura está esta obra, donde teniendo muy presente a Dali, me evocas a mi paisano Eduardo Laborda, gran pintor zaragozano.
La obra “arquitectura”, ha sido creada por Fernando,con el fin de mostrar una faceta del hombre que construye, de aquel cuyo oficio es el de crear diversos tipos de vivienda para protegernos junto a nuestra familia de las inclemencias del tiempo, es algo así como un homenaje a este trabajo en particular y en el cual ha entrelazado diversas figuras de trabajadores y arquitectos con diversidad de viviendas, puentes, edificios y herramientas que se utilizan en este oficio, particularmente su obra me agrada por ser autentica y el manejo del color es excelente
El arte no tiene barreras y no tiene limites, si se trata de interpretar visualmente las obras de grandes maestros del arte como es en este caso pues es tan legitino como una obra completamente nueva y original.
<br>Arte es una forma de expresion y nadie podra prohibir que se mencione en el lenguaje hablado la palabra Menina de Velazquez asi como nadie podra prohibir que se incluyan elementos de esta obra y de otras obras en nuevas composiciones con un mensaje parecido igual o totalmente diferente.
<br>Yo encuento esta obra de martin , como una de sus mejores expresiones artisticas.
este cuadro me ha irritado un poco, es bellisimo, pero tengo una duda las mejillas rosadas me dicen que esta sanito , pero algunas de las luces y sombras me hablan de que no le va tan bien, son algunas pequeñas manchas azuladas que pueden ser efecto de la fotografia......
<br>me gustaria saber si es que son hechas a proposito.
En la obra de este pintor queda reflejado más que nunca una pasión y un magnetismo: la de conservar Venecia como la ciudad que fue, la de ese símbolo renancentista que marcó una época. Pero la hace imprimiéndole un aire clasicista que tiene como base esa pulcritud técnica, casi preciosista de que hace gala este artista. E incurre en una veleidad en este lienzo, si podemos llamarla así, como es la composición en forma de collage, para que la visión del espectador reúna todos los elementos que conforman la idea totalizadora de esta etapa histórica de la pintura en esta ciudad.<br /><br />Si bien no hay sólo historia, hay una voluntad de estilo que comparte belleza y elegancia, que trata de ser acorde con la dimensión artística de Venecia como la de redescubrirnos lo que de encanto y seducción tiene en sus múltiples órdenes. Y que tiene algunos referentes -ignoro si conocido por el autor- como pueden ser, y son los que me vienen a la mente ahora, el pintor italiano Natali o el otro, también italiano, Bruno Di Maio. <br /><br />Bien es verdad que debemos destacar preocupaciones formales e inquietudes estéticas en el conjunto de una obra que se precipita en un exceso de esteticismo, incluso decorativismo. Pero dada la juventud del artista, no son deficiencias que no puedan subsanarse en aras de depurar esa voluntad de estilo que se antepone como guía y emblema de su trabajo.
Desde Kandinsky hasta hoy se han pintado miles de abstractos, se han definido varias corrientes que interpretan y vuelven a reinterpretar los inicios, se han formulados y reformulado otras vías de conjugación del mismo, en resumen, que ya es casi como un tratado donde se ha aposentado una versión académica y pivotando sobre la misma miles de encrucijadas. Pero no por ello ha dejado de seguir viva esta tendencia.<br /><br />En el caso de este autor existen ejes que se cruzan y hasta se confunden: el abstracto sin más y la figuración que late en el fondo del mismo.<br /><br />La densidad y modulación cromática nos incitan degustar un universo plástico lleno de vigor, de exaltación, de alegría y hasta de fuerza. Pero adentrándonos en el lienzo vemos como en el interior de ese mundo pululan entes, seres, que buscándose y mezclándose, consiguen imbuir en la representación un escenario en movimiento, un entramado generoso de diálogo entre las distintas formas, de encuentro del espectador con ellas y casi dentro de ellas. Parece que es el el efecto buscado: no únicamente la contemplación, también la participación, el integrarse en perspectiva global.<br /><br />Se palpa sabiduría en la forma de concebir el engranaje, no tanta en la ejecución de poderoso marco de ideas.<br /><br />Se perciben influencias, se hacen homenajes, se evocan otras ideas, sin que ello sea óbica para construir una obra personal, todavía en crecimiento, en fase de definir el momento culminante, pero de todas formas consistente.
excelente composición, con simpleza alcanzas entrar al espectador en el mágico mundo de la música y de estas notas de delicadeza que emanan de la suavidad de las manos del modelo. Una pieza bien resuelta harmonizada con blancos de la misma tela que ya insinuan el mismo cuerpo y te sumergen en los ritmos musicales.
<br>Estupenda pieza.
<br>Bravo.
Tu obra refleja los pueblos de mi pais que se desprenden como cascadas de las altura de los andes, donde el tiempo se detuvo y solo lo habitan los sueños de los fantasmas que desearian volver a nacer.
<br> Tu obra pareciera brotar aqui, de estos peñascos y volar en alas de condores, en fin somos ""artistas de la tierra". hernando nossa-artista ingenuo-colombia
artistasdelatierra.com