Este mar reverencial, ese vehemente y viejo ser que carcome los cimientos de la tierra, eterno y desconocido, con sus profundidades fecundadas de misterios. Directo a todos los itinerarios e indivisas alternativas, pero a la vez cuajado de peligros y leyendas. Es Tu pincel libre, que opta como espejo vislumbrándonos tu alma en el vaivén sin fin de inmensas olas espirituales, inundándonos en los abismos de forma sin cesar y renacientes, es tu pincel quien acuñará el tiempo en los días de los días... Felicidades MAESTRO. León
Pepe lINares