LA PASION DE OROZCO.Al natural.
Artista
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Froilán León Orozco...
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Nos advierte el autor: “La belleza no se encuentra en el objeto en sí, sino en cómo lo vemos... ...Quizás sólo sea un trozo de carbón...Quizás sea una partícula de polvo en suspensión que espera el viento de poniente...Quizás sólo sea una fantasía de mi conciencia soñolienta...Quizás sólo exista en mis sueños...”; retazos de pensamiento, fragmentos salidos del alma, para reparar su obra y no marcharse sin antes conocer un trocito de su universo.
Esta recreación fantástica parece sacada de un sueño, un paraje de arenas ocres, que nos lleva a un desierto, con cuatro líneas de simetría viva, como cicatrices que se pierden, que más que gradas parecen huellas huecas de vías de un tren que ya no pasa, que sus deshabitados rieles sólo traen nostalgia en sus huellas que se pierden al recortar el horizonte que se impone, como si cayeran al infinito, al vacío, a la nada.
Esta obra, va mucho más allá de lo metafísico, tiene mucho de muchas cosas, es mágica, enigmática, fantástica, quimérica, una poesía que encierra mucho de misterio, con una atmósfera vestida de nostalgia, con una rosa que florece en ingravidez, y unas líneas que recuerdan un sendero perdido.
Un mundo que puebla el inconsciente, un sueño, un lugar en el pensamiento donde el viento acaricia la rosa, un lugar que sólo el pintor conoce; la mirada del observador, puede recrear sus propias fantasías, meterse en la obra y reinventar a su modo la escena; surrealismo que busca su propio camino, intentando huir de los delirios dalinianos, atisbando de lejos lo metafísico de Chirico y su aire despoblado; un universo onírico de este pintor-poeta que florece en silencio.
Felicitaciones a Froilan León Orozco, por esta preciosa obra.