Pons-Tello - 2007-08-26 00:00:00
La dilatada trayectoria artística de Rafael Piedehierro Holguera no sólo se nutre de potentes dibujos, pinturas y esculturas, sino también de sugerentes fotografías. Al igual que otro artista de este portal, Carlos Salvador, Rafael también se interesa por la temática de las puertas. Y el título con que bautiza estas puertas vetustas, cargadas de historia y de pátina temporal, no puede ser más adecuado: “Las puertas de la otra vida”.
Estas puertas cerradas y graves, captadas en su último viaje a tierras de León, tierras severas donde las haya, representan el misterio de un espacio impertérrito, inmune al paso del tiempo. Estos portales existen con la misma fortaleza, con la misma dignidad, que hace cien años. Viven una vida aparte, sin importarles lo que sucede a su alrededor. Cierran el paso físico, pero franquean el tránsito de la imaginación.
Cada puerta y cada casa de esas tierras de León (plagado de pueblos abandonados o casi) sugiere como una gran caja de Pandora. A los mortales, sólo no está permitirlo contemplarlas, pero no abrirlas. Eso parece reservado a instancias superiores. Los mortales nos hemos de conformar con desplegar nuestra mirada fascinada y apreciar la belleza que hay en el objeto ennoblecido por los años y las intemperies.
Abrir una de esas puertas quizás significaría quizás caer en la tentación de cambiar de vida, renunciar a las pompas y circunstancias del mundanal ruido e instalarnos en la paz y la serenidad de un tiempo sin tiempo.