Guerreina - 2013-02-01 21:14:19
Me gusta la explosión de color que me atrapa, la busqueda a la que me lleva. Felicidades y enhorabuena
RENTERIA - 2009-05-09 00:00:00
LA LIBERTAD DE VUESTROS TRAZOS, NOS PERMITEN DERRIBAR FRONTERAS IMAGINARIAS; PERO DISPONEN CRITERIOS MAGICOS AL CONCRETAR IDEAS DE VALOR ARTISTICO.
Rubico - 2008-03-22 00:00:00
Movimiento y color realmente magnifica,te felicito
2007-08-29 00:00:00
ESTE SUBRREALISMO TAN BELLO DE COLORES QUE SE APILAN SE EMPUJAN Y SE COLOCAN AL FIN SE AJUSTAN, ESTA PINTURA ES COMO EL SUEÑO DE UN DE UN PINTOR QUE SE DESPERTO SIENDO LIBRE DE ATADURAS, Y PUDO PINTAR EL UNIVERSO. LOS PULPOS TAMBIEN DEBERIAN SER LIBRES Y NO DEBERIAN SER CAZADO, YA NO ESTAMOS EN TIEMPO DE CAZAS LAS ESPECIES ESTAN DESAPARECIENDO, FRANCISCO DE ASIS, NO ERES TU EL QUE HABLAS CON LOS ANIMALES? TE FELICITO POR ESTE COLORIDO, NO PARES, UN ABRAZO. ATTE.M.C.
margopo - 2007-01-02 00:00:00
Cuando miro tu obra me confundo con esa maraña de colores y formas y aun más cuando observo el comentario de Huertasdavid cuando dice que es evidentemente figurativa.
Que bueno sería poder entender.
Pero me siento impotente con lo que hasta ahora puedo entender y concetualizar de pintura.
huertasdavid - 2006-12-24 00:00:00
La dilatada trayectoria de Valde está forjada en un crisol de influencias. Kandinsky aflora en "camino a la fiesta" o el niño y la cometa"; Tambén se aprecia la pintura "all over" de Pollock en "enjambre" o "lazos de la vida"; Al igual que Matta, Valde se mueve en los límites del surrealismo y la abstracción, aquél, porque fue el momento histórico vital que le tocó , éste por elección. Incluso el futurista Boccioni está presente en la obra de Valde a través de "el hombre caballo".
Toda la obra está presidida por una cierta tensión dramática. A la disonancia cromática se le añaden algunos elementos figurativos en ocasiones aparentemente imperceptibles, como en "las miradas", pero siempre profundamente inquietantes.
La caza del pulpo es una de esas obras en la que se aprecian todas esas influencias, pero ya tamizadas por la mano del autor. Bajo una aparente abstracción, el tema se presenta en la obra de una forma figurativa más que evidente. El pulpo en primer plano, agonizante sobre la cubierta, circundado en sangre. Los pescadores en segundo plano, expectantes. La perspectiva, manejada con habilidad dota a la composición de profundidad, mientras que la composición en diagonal le confiere sensación de movimiento. La sensación de movimiento se incrementa aun más con la estructura traslúcida círcular y reticular que, en primer plano y de forma velada, cubren irregularmente la superficie del cuador.
En definitiva, ésta obra, aun no innovando lo hecho hasta la fecha, es un buen ensayo de lo que quizás sea uno de los caballos de batalla del arte postvanguardista, la superación entre la dicotomía figuración-abstracción.