con mi anillo de neon
como Sueños de Esperanza
Tropiezo Por el camino
con un Pensamiento Curioso
de que en toda Perspectiva
de Cambio de la suerte
Mi ayudante La Madre Naturaleza
de En todo lo malo hay algo bueno
Frente al comentario del amigo Goyo que tan bien ha caracteriza esta obra, solo me te puedo decir que mayormente coincido en sus apreciaciones, me parece fascinante como avanzan y retroceden las texturas y colores y los pequeños círculos floran en ese espacio como si fueran de otra materia. Es un muy buen trabajo. Saludos.
En la línea del vorticismo y del orfismo se encuentra el núcleo de esta obra. El color como la materia pura, lo que define el ámbito sensorial de un un dinamismo que vibra, que logra un ritmo donde la forma es la idea, donde el concepto quiere ir más allá de lo que el lenguaje determina.
Esta estructura estilística se genera como un ideario en que el espacio tiene una vida de referencias tonales, de letras que se expresan con gamas y pigmentos, que mutan el lenguaje hasta hacerlo sonoro cromáticamente.
Nos dejamos envolver por las manchas, las tonalidades, intentamos descubrir dentro de ellas nuestros presentimientos, nuestras elucubraciones, nuestra mirada baila a su son y tratamos de que nuestro paisaje y entorno reales se contaminen por esta espesura de color.
Nos invita a no cercenar, a no limitar, al contrario, hace un llamamiento a ver con otros ojos, a contemplar con otros signos, a percibir con otra perspectiva. Podría engañarnos, hay una cierta trampa que lo hace desear, pero somos nosotros, los espectadores, los que confundimos un valor con lo que representa, pues tan sólo pretende orientarnos en la inmensidad que trata de desplegar.
Es una obra compacta, coherente y sugerente, mas también necesita una dotarle de una mayor creatividad.
Me gusta toda tu obra y me parecen muy llenos de vida.
SALUDOS
con mi anillo de neon
como Sueños de Esperanza
Tropiezo Por el camino
con un Pensamiento Curioso
de que en toda Perspectiva
de Cambio de la suerte
Mi ayudante La Madre Naturaleza
de En todo lo malo hay algo bueno
Esta estructura estilística se genera como un ideario en que el espacio tiene una vida de referencias tonales, de letras que se expresan con gamas y pigmentos, que mutan el lenguaje hasta hacerlo sonoro cromáticamente.
Nos dejamos envolver por las manchas, las tonalidades, intentamos descubrir dentro de ellas nuestros presentimientos, nuestras elucubraciones, nuestra mirada baila a su son y tratamos de que nuestro paisaje y entorno reales se contaminen por esta espesura de color.
Nos invita a no cercenar, a no limitar, al contrario, hace un llamamiento a ver con otros ojos, a contemplar con otros signos, a percibir con otra perspectiva. Podría engañarnos, hay una cierta trampa que lo hace desear, pero somos nosotros, los espectadores, los que confundimos un valor con lo que representa, pues tan sólo pretende orientarnos en la inmensidad que trata de desplegar.
Es una obra compacta, coherente y sugerente, mas también necesita una dotarle de una mayor creatividad.