La preocupación constante, persistente, de un amplio sector de artistas latinoamericanos por alcanzar códigos visuales eficaces que comprendan, revelen y comuniquen la mádula cultural del continente ha llevado al desarrollo de muchas opciones y también a verdaderas batallas por la sinceridad de las mismas.
Sumergidos también en la consuetudinaria dicotomía de figuració/no-figuración, la influencia de la cultura europes que dominó a las autóctonas desencadenando un meztisaje más o menos aceptado según las pautas de sus cultores, fue factor determinante para que surgieran productos hetereogéneos y a la vez sintetizadores de las conciencias profundas, de los sistemas visuales que significan en realidad sistemas de comprensión.
Abiertamente enrolado en esta corriente de búsqueda raigal, Hugo Alegre ha transitado pasos que van desde una mirada amable, complaciente y amorosa hacia el campesino de hoy con su color y su penuria, su vida sencilla y su aparente pasmo hasta esta propuesta actual donde su ambición conlleva audacia y su planteo lucha con encontradas fuerzas…