Gerardo Cornejo Anduray
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Usuario: gerardoc
País: El Salvador
Miembro desde:
2008-09-19
Web personal

Gerardo Alfonso Cornejo Anduray nace un viernes dos de octubre de 1987, en El Salvador. Con tan solo ocho horas de nacido, fue llevado a la casa de sus padres adoptivos. A sus cuatro años, comienza a mostrar una particular inclinación para el dibujo, la música y las manualidades. Gracias al estímulo de su madre, durante su infancia, realiza sus primeros dibujos todos relacionados a la figura de sus padres, sobre desastres naturales, astronomía, incluso sobre reyes y reinas.

Su padre, músico y compositor autodidacta, incentiva a Gerardo con tan solo siete años, a tomar clases de piano las que no tuvieron mucha duración. Gerardo estaba decidido a que el talento a desarrollar sería su voz. Y es así como un año más tarde decide audicionar en una escuela de canto, quienes de inmediato lo admiten como su alumno. Sin embargo debido a la cantidad de actividades diarias, colegio, karate, natación, idiomas y otros mas, se ve obligado a abandonar la escuela de canto y se decide a estudiar música por su propia cuenta. (¿Cuantos?) años más tarde, estaría retomando el tema de la música con la Ópera de El Salvador.

A sus catorce años, viaja por segunda vez a Europa para visitar a su familia en Venecia, Italia y permanece con ellos durante 3 meses en los que queda impresionado con los museos de arte, galerías de arte contemporáneo y arquitectura del lugar. Meses más tarde, hace un viaje a la ciudad de Antigua Guatemala, Guatemala; y es allí donde nace su decisión de comenzar a pintar, luego de encontrarse en una librería con la biografía de la artista mexicana Frida Kahlo. “Me impresionó la veracidad del sentimiento y la lealtad hacia sus emociones, expresadas explícitamente a través de su arte”. La primera influencia del artista fue la técnica “chiaro-scuro” de los artistas italianos como Caravaggio, la temática de los autorretratos de Frida Kahlo y trazos estilizados como las pinturas de Tamara de Lempicka.

A sus quince años, decide iniciar profesionalmente el camino de las artes plásticas, pidiendo a sus padres como único regalo de cumpleaños, óleos, pinceles y canvas de gran formato, para hacer lo que se convertiría en sus primeras pinturas. A sus dieciséis años, contaba ya con una cantidad de obras que le permitieron obtener su primera exposición individual titulada: “Arte Contemporáneo: Mi vida.”, otorgada por su maestra de literatura y montada en las paredes de la sala de teatro de su colegio.

La temática de sus primeras pinturas estaba basada en temas relacionados a su origen: sus padres biológicos, demonios internos, rebeldía durante la adolescencia, la muerte y desórdenes mentales. “Cuando hice mis primeras pinturas, no me preocupé por la técnica o tratar de conectar con el espectador. Mi único objetivo era usar el arte como terapia y sacar de un solo a todos mis demonios. Fue un proceso duro. Recuerdo que a veces, mientras estaba pintando, comenzaba a llorar incesantemente. Todo esto puede parecer un melodrama, pero realmente, creo que en ese punto preciso sobre el cual yo estaba experimentando, me salvó la vida”.

A finales de 2005, sus padres lo envían de nuevo a Venecia, Italia, pero esta vez con el propósito de recibir un curso de artes aplicadas, para luego poder ingresar a la Academia de Bellas Artes de Venecia. No tomó mucho tiempo para que Gerardo, luego de dos clases, extrañando su país natal, El Salvador, prescindiera del curso decidiendo mantenerse autodidacta. Durante sus viajes constantes a Italia, elaboraría gran parte de los bocetos para sus obras finales que complementarían su primera colección.

“Recuerdo haber llegado a un punto en donde me decía: <Gerardo, pero si esto es lo que querías…>, pero me fue imposible estar lejos de mi país. Extrañaba absolutamente todo de El Salvador. Mucha gente me decía <¡Qué oportunidad más desperdiciada!>, pero yo estaba convencido que lo que quería era desarrollarme dentro de mi país”.

Luego de graduarse de bachillerato y de haber decidido quedarse en su país, con el apoyo y dirección de Tiffany Brito, quien se convertiría por los próximos años en su manager, obtiene su primera exposición individual fuera de la comodidad de las paredes de su colegio; y es así como Gerardo logra presentar al público, en las paredes de la extinta galería “La Luna: casa y arte” un total de 25 obras al óleo, titulando su primera colección: “Antecedentes Heridos”.

En 2006, es invitado por la ONU y la Sinfónica Juvenil de El Salvador a pintar “en vivo”, el octavo objetivo del milenio: “Fomentar una asociación mundial para el desarrollo” en el Teatro Presidente en un concierto de la sinfónica juvenil “Negras sobre lienzo”. El mismo año, es invitado a participar en el “Festival Fuerza Jóven”, en el que gana el primer lugar con una de sus obras más controversiales “La Violación”, obra que fue utilizada como portada para la edición número 396 de la revista cultural nacional “Planeta Alternativo”, en donde también, publicaron un artículo de dos páginas sobre Gerardo.

La polémica apenas comenzaba. Cuando le preguntaban a Gerardo que bajo cuál corriente artistica se clasificaba su arte, él respondía: “No lo sé con exactitud, muchos dicen que es surrealismo, otros dicen que es abstracto figurativo, yo lo considero mi <sentimentalismo>” Muchos artistas nacionales contemporáneos se quejaron, ya que alegaban que esa palabra utilizada en el artículo, el artista se la estaba expropiando cuando realmente correspondía al movimiento artístico del romanticismo europeo. “Recuerdo que me llamaron del periódico que había publicado mi artículo, para decirme que el artículo había tenido una respuesta positiva y negativa; o lo amaban, o lo odiaban”.

La polémica continúa. Mientras Gerardo se iba abriendo espacio en el mundo de las artes plásticas salvadoreña, una galería prestigiosa le invita a exponer su colección “Antecedentes Heridos”. Al día siguiente de haber inaugurado, luego de que las carteleras de arte y los medios de comunicación publicaran la noticia a través de sus canales, socios de la galería exigen que sus obras sean retiradas y tapadas con papel periódico.

Sus obras son tildadas de “Grotescas, explícitas y ofensivas”. Gerardo se ve obligado a retirar todas sus obras, apiladas una sobre otra dentro de la bodega de la galería. “Yo recuerdo haber recibido la llamada de parte de la asistente de la propietaria de la galería para darme la noticia. Lo primero que hice fue llamar a mis papás y estallar en llanto mientras les contaba lo acontecido. Era apenas un <niño>”, comenta el artista.

Motivado por este sentimiento a raíz de lo acontecido, a sus diecinueve años, decide abrir en la ciudad de Concepción de Ataco, Ahuachapán, su propia galería la que se llamaría “Galería de arte Gerardo Cornejo”, con el propósito de abrir las puertas a su arte, encontrarle espacio a su propuesta, así también poder promover el trabajo de otros artistas plásticos sin oportunidad de obtener facilmente un espacio para exponer. Ese mismo año, luego de haber comprobado el éxito de la galería, el Ministerio de Educación (MINED), le ofrece impartir un curso de nueve meses sobre historia de arte y técnicas de arte en una escuela pública de esa misma ciudad.

“Recibí la llamada del Alcalde y debo de decir que fueron uno de los mejores momentos dentro de mi carrera artística. Llegué a tener 80 alumnos desde los ocho años hasta los cuarenta y cinco años. Tuve que dividir el grupo en dos secciones: una en la mañana y una en la tarde. En la mañana, impartía clases a los más pequeños y en la tarde, a adolescentes e inclusive, personas mucho mayor que yo. Tenía que adecuar el material para los niños y los adultos. Fue un reto, pero no había nada más gratificante que tocar fibras tan delicadas dentro de una persona a través del arte”.

La noticia llegó a oídos del entonces director de la Alianza Francesa en El Salvador, M. Serge Maller, quien de inmediato solicita una entrevista con Gerardo. Posterior a eso el director de la Alianza Francesa le concede una exposición individual que se inauguraría el mismo día del cumpleaños de Gerardo. La exposición tuvo como nombre “Transiciones Elementales” ya que significaba la transición de su primera colección “Antecedentes Heridos” hacia su segunda colección “Héstika” presentando así el trabajo preliminar de su nueva colección. “La exposición individual dentro de la Alianza Francesa, catapultó mi carrera como artista. Después de allí, comencé a exponer casi cada mes y medio. Siempre voy a estar muy agradecido por la oportunidad que me brindó Serge y su esposa, Fabiana Basso Yossen, quien también era artista plástica”.

Posterior a la exposición dentro de la Alianza Francesa, el Ministerio de Cultura, a través del Centro Nacional de Artes (CENAR), llevó a cabo el protocolo de inauguración para la exposición “Antecedentes Heridos”. En esa ocasión, la colección había incrementado el número de obras De ¿15? a treinta. Durante un mes, las paredes del CENAR, se llenaron con las treinta obras de Gerardo. Para este acto se contó con la presencia de su directora Rebeca Dávila, profesores, invitados especiales y estudiantes.

El artista aprovecho la oportunidad para introducir parte de su nueva colección “Héstika”. “Héstika” es una palabra inventada por mí. En mi cabeza, <Héstika> suena a explosión de colores, y de alguna forma, alegría. Esa colección me permitió salir del oscurantismo que venía cargando desde “Antecedentes Heridos”.

Como era de esperarse, la polémica vuelve a llegar a la vida del artista. Una vez más, el público se queja y tilda las obras de “vulgares, sin tacto y herejes”. Sin embargo el CENAR a pesar de las diversas opiniones le concede una exposición individual en la que incluyera todas las obras que conformaban “Héstika”. Obras como “Por todos los niños y niñas que han sido abusados sexualmente por un sacerdote” o “Jesús 2006”, fueron las que generaron debate entre las personas dejando incluso sus opiniones, la mayoría negativas, en el libro de visitas.

“Nunca fue mi intención ofender o escandalizar, simplemente, me pareció un tema adecuado a tocar. ¿Por qué? Porque nunca se tocaba y a la gente le gusta quedarse callada cuando lo feo aparece. Yo fui criado bajo una doctrina católica recalcitrante y por respeto a quiénes creen en ello, me limité a exponer al público solo una vez esa colección. Pero esos temas debían salir a la luz y pensé que pintándolos ayudaría un poco, sobre todo en nuestra cultura latinoamericana donde tiene más poder la palabra de un sacerdote que la de un hijo propio. No tengo nada en contra de las religiones, pero cuando se llevan al fanatismo, pueden ser más destructivas que una bomba nuclear.”

En 2008, fue invitado a exponer en “La Pinacoteca” para la “Orden de Los Caballeros de Malta”. Dicha exposición se convertiría en su primera exposición colectiva, luego de cinco años. El artista colaboró con tres piezas las cuales consideró “neutras”, luego del alboroto causado por “Héstika”. El artista siguió colaborando en las siguientes exposiciones colectivas para las obras benéficas de la “Orden de los Caballeros de Malta”. En ese mismo año, en octubre, se organiza una exposición colectiva permanente para inaugurar formalmente la <Galería de Arte Contemporáneo “Gerardo Cornejo A.”> En conjunto con catorce artistas, incluyendo a pintores y escultores como: Alberto Merino, Toni Mena, Rubén Silhy, Alex Cuchilla, Armando Solís y Marco Valencia entre otros.

En 2009, comienza a pintar su tercera colección: “La Hestúrbia Azulmenthal", cuyo concepto radica en “las transformaciones del ser humano dentro de espacios vacíos”. La colección “La Hestúrbia Azulmenthal” fue la que asentó la posición del artista dentro del mundo de las artes plásticas salvadoreñas. El artista pintó una serie de 30 óleos desde 2009 hasta concluir con su última obra en 2012.

A finales de agosto de 2012, Gerardo fue invitado por La Secretaría de Cultura de la Presidencia, a través de La Dirección Nacional de Formación en Artes y el CENAR a inaugurar su tercera colección “La Hestúrbia Azulmenthal”. Esta sería su tercera colección expuesta, gracias al apoyo y amistad de Gerardo con el artista plástico y maestro Carlos Girón.

“<La Hestúrbia Azulmenthal>, fue un nombre inventado por mí; y es que tengo una obsesión por la etimología. Cacofónicamente, quería que <Hestúrbia> sonara a la palabra en inglés <disturbed> o <perturbado> en español. <Azulmenthal> proviene de las sensaciones y percepciones que el color azul y sus derivados pueden causar en la psique del ser humano, por eso el sufijo <menthal>. Sería algo así como <la perturbación azulada>. En ese momento de mi vida, estaba obsesionado por el comportamiento humano y el rastro que va dejando a lo largo de su vida.”

“Mientras planificaba las obras que iban a componer mi tercera colección, encontré una interesante sinápsis entre la figura del cuerpo humano y la arquitectura. Fue así como llegué al concepto de plasmar las transformaciones del ser humano, secuenciales, ocurriendo dentro de espacios grandes, estéticos, pero vacíos; ¿y qué es un espacio físico sin un ser humano que lo habite? Mis inseguridades como artista plástico, se vieron opacadas cuando pude ver una secuencia lógica y coherencia entre cada una de las obras que componía esta tercera colección.”

Al terminar la gira de exposiciones de “La Hestúrbia Azulmenthal” entre el período de agosto 2012 y octubre 2013, Gerardo decidió tomar una larga pausa y dedicarse a otras pasiones como el canto y la escritura. A principios de 2016, comienza a escribir su primer libro titulado “Aberratio et Redemptio” (aberración y redención), bajo el género de terror psicológico. La obra literaria es “una autobiografía disfrazada bajo un cuento muy obscuro”- según el artista.

“A través de la escritura, descubrí que puedo ser más detallista y específico con lo que deseo expresar. La palabra escrita, permite una gran lealtad a lo que habita dentro de nuestras mentes, claro, si estamos dispuestos a expresarlo. No por nada, los <bocetos> para mis pinturas, son escritos, no dibujados.”

A mediados de 2017, inicia su cuarta colección, la cual se titularía “Psialdamata”. La idea original del artista era hacer una secuencia de 25 acuarelas de medio formato, sin embargo, al ver sus primeras obras solamente en tinta, sin colorear, decidió cambiar la idea original de las acuarelas por dibujos en rapidógrafo de gran formato. La temática de su cuarta colección, giraba entorno a autoretratos internos y condiciones psiquiátricas como la bipolaridad, la esquizofrenia, personalidades múltiples y sobre todo, las características específicas del trastorno esquizoafectivo.

“<Psialdamata> inicialmente, sería una colección utilizando solamente la técnica de la acuarela, pero, debido a la pandemia del COVID-19, me quedé sin materiales y dejé gran parte de las obras inconclusas, esperando a volverme abastecer con materiales. Sin embargo, de alguna manera me enamoré al ver los trazos delicados y la belleza <natural> por así llamarle, de los dibujos en tinta, así que decidí dejarlos tal y como estaban.”

“<Psialdamata> es una palabra y concepto inventado por mí. Proviene de la palabra griega psykhe = alma, esencia de la vida. También, hace referencia a la palabra <psicosis>, para referirse a un estado mental descrito como una pérdida del contacto con la realidad. En 2017, fua diagnosticado con trastorno esquizoafectivo. <Psialdamata> describe a detalle mis desrealizaciones, estados psicóticos, eufóricos y depresivos. Gran parte de la obra es el resultado de ataques de pánico causados por las alucinaciones. <Psialdamata es un proceso por el cual no quisiera volver a atravesar, por lo menos, no estando conciente.”

“Desarrollar <Psialdamata> desde finales de 2019 hasta noviembre de 2021, fue un infierno. Tenía muchos problemas con llevar las obras desde su idea original hasta el final. Hubo muchas obras que las tuve que destruir, no me sentía a gusto con el resultado. Habían obras con infinidad de detalles y delicadeza, mientras que otras son imprecisas, violentas y desordenadas. Tuve muchas luchas internas y ver mis propias obras, me recordaban los episodios psiquiátricos que estaba atravesando. Hace cuatro años, me hubiera avergonzado hablar sobre esto, pero hoy en día, siento que es una oportunidad de ayudar a personas con la misma condición: ¿cómo? Pues aún lo sigo descifrando.”

2018, fue un año muy particular para el artista. A mediados de marzo, construye desde cero su segunda galería de arte: “Galería de Arte Contemporáneo 503”, espacio que fue creado y destinado para ayudar e impulsar el trabajo de artistas emergentes. En esta oportunidad no limitándose solo a artistas plásticos, sino que también, apoyando el trabajo de músicos, cantantes líricos y artistas visuales.

Durante ese mismo año, Gerardo audiciona para cantar en la Ópera de El Salvador (OPES) comenzando así su formación profesional en el canto durante los siguientes dos años y medio, luego de que su voz fuera clasificada como barítono.

Alineado directamente con “Psialdamata”, el artista se aventura a escribir una obra de teatro compuesta por tres actos. La obra se titula “El trastorno de Silas” y está basada en diálogos reales documentados por el mismo artista antes, durante y después de un conjunto de episodios psicóticos. “El año 2018 fue el inicio de un período prolongado de estados alterados de mi mente y, por qué no, conciencia. Es gracioso porque todo lo que no había podido crear en los tres años anteriores, en un solo año, tuve hasta material de sobra. Es por eso que me aventuré a explorar otras áreas del arte.”

Actualmente, el artista Gerardo Cornejo se encuentra trabajando en su quinta colección de pinturas, editando su libro, en la producción de su obra de teatro y trabajando en dos ensayos.




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