Últimos comentarios
Hola Mercedes !
<br>Muchas gracias por tus comentarios hacia mis pinturas. Ahora acabo de colgar otra en mi Galería de "MIRADAS DEL MUNDO". Se titula "Mirada de Namibia". Desería que te gustase ...
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<br>En cuanto a tus pinturas, me gusta la luz y energía que desprenden ! Felicidades ! .... Me encanta "Africandus-1".
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<br>Te deseo muchos éxitos y te mando un cariñoso saludo desde Barcelona !.
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<br>Carmen
Felicitaciones Chelín San Juan, por la calidad de toda tu obra, por tu estilo tan especial donde realidad y fantasía conviven maravillosamente. Creo que mi preferida es esta.
<br>Destila ternura y pasión atrapadas en este idílico, sensual y cálido abrazo, asoma por allí al felino que acompaña otros de tus trabajos, los objetos simbólicos en ella, como el tablero de ajedrez, las cartas y otros símbolos que quedaran para siempre en los misterios de la artista.
<br>Enhorabuena por tu magnifica galería!
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La ciudad como jungla, como peligro latente que anula la individualidad. Vemos al protagonista de la escena, desnudo y envuelto en alambre de espinos, con la amenaza de unos edificios que parecen abalanzarse inmisericordes sobre él.
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<br>No hay tregua ni cuartel. Desprotección absoluta ante el entorno hostil. Una figura sin rostro, con la personalidad desfigurada, intenta abrirse paso, sobrevivir, en el enjambre urbano. Las posibilidades de conseguirlo se dirían pocas.
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<br>La lucha y las vicisitudes del "ser o no ser" en un mundo deshumanizado se ponen de manifiesto con gran fuerza visual en esta obra.
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<br>La homogenización, la competividad irracional, son las grandes trampas. Este individuo desnudo, desnudo como vino al mundo y desnudo como lo abandonará un día, intenta resistir con paso firme a pesar de todo.
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<br>Ulises contemporáneo sumido en su particular odisea.
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Alexandra Rodrigo alterna con gran naturalidad el figurativismo y la abstracción, como si este viaje por los estilos pictóricos fueran vibrantes y múltiples reflejos de un poliedro total que vendría a ser su obra completa.
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<br>En este cuadro de soporte y técnica virtual, Alexandra invoca la magia de los píxeles matéricos y nos guia en el intrincado laberinto del caos, un caos que en el fondo es un orden inverso presidido por el azar y la intuición, por las emociones en estado puro.
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<br>Pasar de la construcción de la realidad figurativista a la deconstrucción abstracta de esta misma realidad requiere algo más que valentía.
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<br>Requiere sobre todo talento y poseer también aquella mirada que sabe captar la esencia y el espíritu de las cosas, independientemente de cómo sean plasmadas.
La mano de espirales saluda al universo. Mano franca y generosa que acoge a todos los seres sin excepción. Símbolo de entendimiento y de paz entre las culturas.
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<br>En la Prehistoria, los antiguos habitantes de las cuevas de la Prehistoria dibujaban manos en las paredes como elementos de invocación mágica.
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<br>Con simplicidad depurada, que nos devuelve a la esencialidad sígnica del arte rupestre, Manuel Mata Gil parece seguir los pasos de aquellos ancestrales artistas.
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<br>Quizás aquellas magias primigenias que buscaban la protección de las deidades, el culto a la tierra y la persistencia de la fertilidad, hayan desaparecido para siempre.
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<br>Pero lo que no desaparece es la necesidad de recuperar el símbolo, y de reinterpretarlo, como referente cultural y colectivo.
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<br>El artista contemporáneo, en un mundo tan globalizado y tecnicista, necesita volver a lo primitivo. Regresar a los orígenes. Reeducarse sentimentalmente, recuperar las emociones perdidas y redescubrir la propia identidad.
A Pons Tello le fascina la simbología. Le anuda el desvelo de sus interacciones con la vida misma. Se sumerge en la voz que le da su materia, para desintegrarse en el cosmos, para levitar en órbita y darse significado mientras su pintura le copia.
<br>Pons Tello encuentra su fetiche en el poder del hierro desvencijado, en la sinrazón de la fatiga del hierro.Y utiliza la simbología para que alguien se de cuenta de que somos hierro. Que padecemos hierro.Y seguiremos su suerte.Aun a pesar nuestro.
<br>Breves palabras para el tamaño de esta grán artista, pero es lo que un servidor hoy tiene en la graganta.
Cada obra tuya, es perfecta en su técnica, y composición, nadie sabe mas que tu de eso, pero lo que más me asombra, si las miras detenidamente, es que cobran vida. Dicen tanto, te susurran suavemente, el tiempo se detiene en ese intante que perduras para siempre. Enhorabuena ARTISTA, habemos muchos con mayúsculas pocos. Un cordial saludo y besos. Ana..
Ernesto Morosini, “silla” <br /><br />Obra de simple contenido aparente, pero de un alto contenido posiblemente vivencial; una silla que tal vez se convierte en la compañera del artista en su estudio, como aquella celebre silla del cuadro de Van Gogh, “mi cuarto”, es la primera referencia que evoca nuestra mente esta imagen totalmente figurativa que nos da la pauta a continuar con nuestra reflexión del por que un objeto de uso cotidiano, se convierte en el principal icono de una obra de arte. <br />Situada en un primer plano, ligeramente desplazada a la derecha en marcado trazo negro, proyecta su sombra al piso con azulado tono, que de mosaicos de colores parte desde el fondo para apoyar el gesto marcado de la silla, que pierde la frialdad con la que fue trazada, gracias a los colores cálidos del fondo, que Morosini aplica de manera oportuna como contrapeso y marca una armonía en la pieza que se desarrolla, como anteriormente mencionamos, con intención personal y vivencial, generando un álbum de múltiples historias para los que observan este objeto inerte, con una silenciosa quietud , que se confabula con nosotros para inmiscuirnos, en el por que, en el para que y en el donde, de esta pieza sencilla, pero de gran manufactura en su estructura, intención y cromatismo , que resumen en pocos elementos intenciones de complejo partir, para buscar iconos, que contengan ese ápice de cultura popular, con los que las personas puedan fácilmente identificarse sin cortapisas; sin encontrar ese marcado afán actual de rebuscamiento e intelectualidad, que encuentra en la obra contemporánea, y que generalmente no logra comprender. Obras como “silla” de Ernesto Morosini, son valoradas por la gente, por saber decir en pocos elementos, lo que muchas otras no dicen. <br />
Felcitaciones Ana Gabriela Marti por esta interpretacion "SOLEDAD" nada mas amargo,triste y contradictorio que sentirse solo estando en compañia. Muy buena! Me gustan los colores que has usado denotan la alarma silenciosa ante la conciencia de la situacion.
<br>Buena acotacion de Manuel Mata... tiepos modernos...:)
artistasdelatierra.com