Últimos comentarios
Cuando este terrible señor pase, y termine por devorar lo que era antes "mi tierra", quiza no quede nada de lo que es ahora "el Hombre".
<br>...pero como no muere la música aunque se destroce el violín...
<br>...mis huecos ojos volveran a ser futura mirada...
<br>...y mis manos pertinaz herramienta de crecion.
<br>Gracias a ti, que me mostraste su terrible rostro,pero que me enseñaste la dualidad de su destino...el nuestro, el tuyo, el de todos nosotros, el mio...
Hola Manuel !
<br>Quiero felicitarte por esta preciosa foto, que primero creí que era una pintura, pero luego me dí cuenta que no era así .... los efectos de fondo parecido a la niebla están perfectos !!! .... aunque la nitided de las piedras también me gusta mucho !!! toda la foto ME GUSTA !!! ... ¿Se puede saber el lugar donde la hicistes ... ? .... es el mar ?.... ó un lago con piedras ....? ni idea .... :-)...bueno, tampoco es importante .... como tú quieras ....
<br>Besitos y que tu creatividad siga a tope !!!
<br>Carmen GJ
El arte de imaginar sólo florece en libertad, la libertad excelsa existe sólo en el universo de los sueños, los sueños son una experiencia apasionante, soñar despierto se mece entre lo bello por vivir y la ilusión por imaginar, si el mundo fuera obvio, el arte no existiría. <br /><br />“El vuelo del alazán” es una obra interesante y bella, donde Arnold Quintero se vuelca en el desarrollo de la idea, siempre fiel a su estilo, dejando detalles de su propia identidad. <br /><br />En esta obra, el alazán cruza en su vuelo un espacio que se abre entre siete burbujas transparentes que flotan en el aire formando un anillo que gravita circundando como si fuera un espacio planetario alrededor de un caballo en pleno salto, un vuelo existencial con atisbos de libertad, donde las deshabitadas arquitecturas futuristas parecen un coliseo artificiosamente articulado para atar la idea, sobre el cual el equino huye en su salto de sus ataduras evitando el contacto con lo intrincado de su laberinto. <br /><br />Obra que fluye en un onirismo que acompasa su contenido con un hiperrealismo surrealista, donde el pintor hace cohabitar la exquisitez de su talento con sus excelentes dotes, una pincelada prodigiosa, una técnica depurada en el dibujo y en la aplicación del óleo; a todo ello habría que sumarle además una sublime capacidad de inventiva e imaginación. <br /><br />En la composición el cielo y las nubes le dan un aire de infinitud, una dimensión mucho más amplia a la rigidez que la obra aparenta a primera vista; el caballo acerca a la mirada del espectador su destreza para que la observación intime con la belleza de su vuelo, que se abre paso en medio de estructuras y elementos, como los conos y las bolas transparentes que son parte de su iconografía del pintor, y que le dan ese halo de misterio que toda obra necesita. <br /><br />Un universo surrealista que el pintor domina, dejando que su imaginación le devuelva al terreno de su talento para que nos regale obras generosas y bellas. <br /><br />
<strong>La realidad se esconde en la inocencia. Es lo inefable. La ciudad se despliega entre casuchas y calles sucias. <br /><br />Las construcciones ulceran como lepra cianótica que deja su lividez. Algo se devora. Tal vez aquel fervor místico que impartía su fuerza a una naturaleza que rescataba su propia naturaleza.<br /><br />La ciudad se enturbia y es incapaz de recobrar su perdida coloración. Todo se va. La entraña. También ella está condenada a perecer.<br /><br />Extiendo sobre los muros una mirada exploradora.<br /><br />Las dos ciudades se definen. La de los tugurios, la de los bares, la de los prostíbulos baratos. Y la otra. La fastuosa, la de los palacios. Los mármoles, los cristales, los bronces, las finas maderas. La de las luces y la flora.<br /><br />Ambas se distancian y reúnen cuando el sol hunde su disco de fuego en un mar turquesa. La atmósfera es sensual y promisoria. <br /><br />La vida nos deja innumerables minutos de contemplación que querrían ser eternos ante lo que se crea y construye, ante las metamorfosis que se encuentran en cada minuto. Esta es una de ellas. Viene el descanso. <br /><br />Que nos acompañe duarnte nuestra ceguera.</strong>
Acompaño mi mirada hacia la derecha y a la vez levanto mi brazo izquierdo sintiendo mi pecho y el tacto de mi cuerpo.
<br>El espectador se enfrenta a una imagen existencial,los elementos que la configuran perfectamente encuadrados,sintetizados y cosidos con la pincelada maestra de la creatividad.
<br>Nuestro mundo de los sentidos, han sido potencialmente alimentados por la cinematografía.
<br>La escena está servida.La Mujer posa ante un nuevo mundo por conquistar y se siente TODO menos desnuda.Confía verdaderamente en que No cree en las HUELLAS de un pasado,sino de un nuevo e intenso camino por hacer,recorrer,construir...
<br>El artista,el creador ,sabe que las huellas puden esclavizar e influir en la direccionalidad,por ello es director y se hace presente en la obra al ser liberador de un pasado,en el que ante ese mismo paisaje,ante esos mismos elementos tecnológicos y naturales,la mujer tendría el agua hasta el cuello.
<br>El Sol acaricia el cuerpo y crea un espacio de seguridad y tranquilidad para el siguiente paso,escena,pintura...
<br>Felicidades!!
Es cerca del medio día,hora sublime para los sentidos...Manuela inmortaliza al hombre desnudo,al mundo que explora,al hombre que ante su constante búsqueda se encuentra a sí mismo.
<br>Esos espacios que dan profundidad a la obra,los observo y encuentro en la lejanía,un horizonte,un sol o luna repleto de VIDA.
<br>Felicidades,Manuela Castaño!!
<br>Manuel Mata Gil
Obra pictórica digna de ser esculpida.
<br>Como las tres DESGRACIAS,discuten abiertamente de dónde está su siguiente victima ,tras la desolación de un paisaje destruido por LA IRA,EL HAMBRE Y LA CONTAMINACIÓN.
<br>Fusión de un horizonte de piernas entrecruzadas dispuestas a seguir su insaciable andadura en la tierra,con un paisaje urbano sin LUZ,SIN ESPERANZA...sin personas.
<br>Felicidades!!
<br>Manuel Mata Gil
artistasdelatierra.com