Miguel Angel, está es una obra subrrealista,novedosa e inquietante; es exploración en el seno de un mundo onírico e inventado,lleno de sueños y de lirismo,convierte sus obras en un compendio de fantasías y simbolismo.Se preocupa por lo enigmático y misterioso,aparte de inquietante,emulando mundos mágicos pero a la vez cotidianos,mundos en donde todo lo que observamos es aquello cercano a la propia vida de la humanidad y de los seres que la habitan.Como gran dibujante que eres,tus obras hablan de lo presente y de lo ausente.Enhorabuena,saludos.
Últimos comentarios
El ojo Femenino juega con las curvas de la naturaleza y un gigante convertido en metáfora luminosa atraviesa los árboles y el horizonte en busca del ojo Masculino. Recto y firme ante tal busqueda sabe que el encuentro será la luz de una mirada sensible,bella y encantadora.Destellos de un atardecer convertido en poesía.El fenómeno del revelado se convierte en único y creativo.Fascinante alquimia para los sentidos,la espera de un nuevo día hace brotar de mis ojos una lágrima y a la vez una tímida sonrisa.
<br>Atentamente
<br>Manuel Mata Gil
Una explosion de texturas y color, esta pintura me llama mucho la atencion Isabel, yo soy muy emocional por eso es que la mayoria de las veces mis palabras se quedan cortas para expresar mi observaciones he impresiones de una obra....
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<br>Solo puedo decir que tu obra en general es una de mis preferidas.
De puntillas pasó Vilanova Ratzki por Nueva York en los años cincuenta, y trajo a España lo novedoso del expresionismo abstracto que él pudo ver, se empecinó en hacerlo suyo, inició su cruzada particular en solitario, y le incorporó materiales, como en esta exceelente obra, donde se puede ver la granulación que forma el cemento y la arena, que en complicidad con el óleo, conforman una amalgama de color matérico, una sinfonía.
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<br>El expresionismo abstrácto de este español hijo de alemana de descendencia polaca, es evidente en esta obra.
En esta obra de los años cincuenta del siglo pasado, se puede apreciar nitidamente las huellas de la arpillera,adelantandose a su tiempo, pero sobre todo se puede apreciar claramente la ulilización de materiales, cemento, arena, yeso, etc, sobre lo cual aplicaba el óleo en su trance creativo.Composición que sigue las huellas del expresionismo abstracto que tuvo auge en Nueva York, a donde viajaría expresamente en 1954 para nutrirse de la evolución de Pollok, de Kooning, Rothko, y otros precursores de ese movimiento.
Tatiana esta obra me gusta mucho, muy original por la porpuesta, la luz es muy buena pues me permite recorrer toda la obra e imaginarme varias situaciones, si indudablemente me atrapa. Te felicito. Gracias por tus comentarios hacia mi obra ya que con la mirada del otro puedo aprender y seguir caminando en este lugar tan sin fronteras como es la pintura.
La silla, obra nacida en un trazo talentoso que crea un universo a su protagonista, en un acompasado laberinto geométrico que le sirve de arrope en su exaltación, sensación que resalta el vuelo de la silla que danza entre líneas que se unen y se cortan, que hacen de comparsa en su levitación, una atmósfera estructurada husmeando aires del cubismo para no quitarle protagonismo en su solitaria representación. <br /><br />Wálter Félix, se vale del poder de la geometría con la seguridad de que su increíble fuerza de sugestión radica en su capacidad para despertar reflexiones que sobrepasan su manifiesta naturaleza abstracta y descriptiva a la vez, para entrar en el subjetivo mundo de lo intuido, representado en un universo de trazos desordenados que gravitan alrededor de la silla, y que nos deja ver en su rutilante presencia, la emulación cósmica de su significado. <br /><br />En esta recreación, pareciera que el pintor nos hubiera dejado la tarea de descifrar los misterios que ésta encierra, para que cada quien vea o navegue a donde su imaginación le lleve. ¿Un trono o una simple silla?; en todo caso, hay una pretensión tácita de mostrar el juego de un universo que gravita en la representación de la silla, retrato de una metáfora, una silla que florece en un enredo de geometrías que bullen en efervescencia para darle entidad, un lenguaje. <br /><br />Obra que utiliza la aglomeración del caos de la línea y la yuxtaposición del retazo del color, piezas que crean un diálogo que tiene su lectura en la naturaleza premeditadamente alborotada y fragmentada que se alimenta del lenguaje geométrico para manifestarse, dejándonos deliberadamente la interrelación de elementos estructurales sugeridos para el resultado; líneas y formas que gravitan en colores varios, concéntricos respecto a la silla. <br /><br />Walter Félix, se despoja de toda dispersión en la representación, concentra su composición en un único objeto, la silla, todo un símbolo de poder o desgracia (trono, silla eléctrica, etc.) que recoge el contenido iconográfico de la idea del pintor nacida en su personal inspiración y que su impronta nos deja en el rutilar de sus pinceles dándole forma, dándole vida <br /><br />Felicitaciones al pintor por esta hermosa obra, donde su capacidad de sugestión y síntesis en el color y la forma es tan contundente como su pincelada en la interpretación. <br /><br /><br /><br /><br /><br /><br /><br />
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