Yarime Lobo Baute: La pluma que dibuja el alma del Caribe. By: Voz de Agua Dulce
24 de Enero del 2026 a las 04:06:32 0 Leído (4)
En el vasto panorama cultural del Cesar y La Guajira, existen figuras que logran trascender la técnica para convertirse en recipientes de una memoria colectiva.
Yarime Lobo Baute es, indiscutiblemente, una de ellas. Aunque el mundo la reconoce con frecuencia por sus lienzos vibrantes y su rigor como arquitecta, hay una faceta que ella misma acaricia con especial devoción: la de escritora de corazón. En su literatura, las palabras no son meros vehículos de información; son extensiones de una cosmovisión donde la fe, el territorio y la bonhomía se entrelazan para dar sentido a lo cotidiano.
Una narrativa de "Agua Dulce"
El estilo de Lobo Baute no puede entenderse sin su concepto del "Macondo de agua dulce". A diferencia del realismo mágico más árido o cosmopolita, su escritura emana de la frescura de los valles del Cacique Upar y la serranía. Al leer sus columnas, como las publicadas recientemente en Panorama Cultural o en su reflexión de enero de 2026 sobre la salud mental en Mi Diario, se percibe una sensibilidad poética que prioriza la conexión humana sobre el artificio literario.
Para Yarime, escribir es "pintar con fe". Sus textos suelen estar impregnados de una oralidad raizal, rescatando frases de las abuelas y leyendas que, de otro modo, se perderían en el ruido de la modernidad. Es una voz que clama por la preservación de la esencia, utilizando la columna de opinión como un espacio de pedagogía social y emprendimiento cultural.
El compromiso de la palabra
Más allá de la estética, su faceta de escritora está profundamente ligada a su activismo. Como defensora de los derechos de las mujeres y grupos vulnerables, sus letras funcionan como un altavoz de denuncia y esperanza. En sus escritos, el arte es definido como un "diario de vida" que se magnifica al conectar con la naturaleza y el prójimo.
En este 2026, la obra literaria de Lobo Baute continúa evolucionando hacia un humanismo más profundo. No escribe para la academia, sino para el alma del lector, buscando que cada frase sea un refugio de paz en un mundo "convulsionado y atropellado". Su estilo es, en última instancia, una invitación a mirar hacia adentro, a reconocer nuestras raíces y a entender que, tanto en un plano arquitectónico como en un verso, lo más importante es la estructura moral que nos sostiene.
Para quienes deseen explorar su pensamiento, sus redes sociales como Instagram y sus colaboraciones en medios locales siguen siendo el puente directo hacia esa "magia de los colores" hecha palabra.