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Batlles, en esta obra, nos ofrece un ejemplo de estilo: el manierista.<br /><br />Pevsner establecía que los ademanes de las figuras manieristas no se responden entre sí, sino que se repiten, lo cual quiere decir que, en vez de articularse orgánica, vivientemente, se estructuran según las tendencias ornamentalistas y, como consecuencia, se produce una absoluta descentralización motívica, en la cual la figura humana se descoyunta para acoparse a cornisas, triángulos, recuadros y medallones.<br /><br />En este trabajo podemos apreciar las siguientes características estíliticas propias del manierismo:<br /><br />- distorsión de la anatomía.<br />- miembros alargados.<br />- colores fríos.<br />- posiciones complicadas, poses rebuscadas, escorzos acentuados.<br />- desnudos.<br />- figuras comprimidas.<br />- el detalle ornamental.<br /><br />No cabe duda que ello no es óbice para percibir los distintos matices que hacen que este lienzo esté cargado de un cúmulo de significaciones que resuelven en un orden formal muy concreto una representación sobre la sensualidad, la que no necesita rostro. <br />
En esta obra hay una clara referencia a la nueva objetividad, a Dix y a Grosz, a una tendencia quer tenía una clara intencionalidad política y social. Eran años y momentos de acero en Europa los que motivaron a un conjunto de artistas a intervenir desde un planteamiento estético que entroncaba realismo, futurismo y cubismo.<br /><br />En este trabajo de César Leal, que parte de unos fundamentos similares, se propone con una simbología caricaturesca, una semblanza plástica de lo que ha sido un fenómeno presente en Latinoamérica en estas últimas décadas: el militarismo. Un perfil duro, cruel, sordo, manipulador (la lengua como arma), mantiene abrazado a su víctima, que está vendada y amordazada, inerme, que con esa corona de laurel está pidiendo la paz. <br /><br />La organización de la composición, su fuerza cromática con ese contraste verde/blanco, con dos figuras abarcando todo el lienzo, y ese primer plano, tratan de ejercer sobre el espectador la tensión que le lleva a una realidad histórica que se manifiesta día a día, a ver en esa representación una humanidad incapaz de comprender a sí misma, a unas fuerzas que únicamente saben dominar, destruir, enarbolar enseñas de guerra. Y sus víctimas. Un realidad tan cercana que no queremos verla y que esta imagen evidencia.<br /><br />Un trabajo que nos impresiona por su pasión, sinceridad y autenticidad, derivado de una maestría plástica indudable. <br />
me parece maravilloso como creación. Los peces la quietud y Dios el árbol,la vida, para mi las palomas la páz y la buenaventura, como técnica me parece impecable muy mágico ,tiene algo que te deja pegado en él, bueno , muy bueno todo un artista de la creatividad.cuado dices metalizados te refieres a pasta metalizada?o solo pintura metalizada?? felicitaciones.
Guennadi Ulibin, otro de los maestros que tenemos el placer de admirar en artistas de latierra. <br />La técnica majestuosa que inunda las obras de este autor hace que casi no te pares a contemplar todo el conjunto de dicha obra.<br />Realiza los metales, arena, piedras, piel humana a la perfección. <br />Nos manda el menseje persistente de la tecnología y humanidad. Tecnología y naturaleza. ¡Qué difícil combinación en la realidad!<br />La frialdad de la máquina, el mostruo de la tecnología nos domina y nos sobrepasa como humanos, débiles y desnudos ante ella. Estamos al servicio e invadidos por máquinas que se olvidan de la parte imprescindible de la naturaleza.<br />La belleza no es olvidada por el autor, que manda el mensaje que la podemos perder, si seguimos poseídos por la tecnología, si no la controlamos y permitimos que destruya lo más básico para nuestra supervivencia. Mensajes que llegan a la preocupación.<br />Por poner algún pero, Guennadi ofrece parte de su alma, su inquietud y se reafirma en sus obras. Dicha reafirmación hace que la obra en su conjunto sea un poco monotemática. Apetece ver otra parte del autor que con tanta precisión y buen hacer nos llega.
Es extraordinaria la viva expresión de este retrato.
<br>Es como el que ve pero no mira, el que sabe pero ignora, el que piensa y olvida........
<br>Lo enigmatico de este rictus en los labios, de quien sabe la respuesta, pero deja que los demás piensen.
<br>En todos tus cuadros se reflejan los estados del espíritu, pero en este,para mi es muy elocuente y técnicamente muy bién logrado.
artistasdelatierra.com