Últimos comentarios
erotica danza de un amor platonico transformado en una burlesca escena de amor,Disfruto mas tu obra alterna sin demeritar estos" desnudos ",el submundo que manejas es una propuesta interesante,escrutadora llevando a la inquisicion de lo que somos y talves no seremos ante los demas, pero si ante nosotros mismos.
<br>N.Nossa-artista ingenuo-COLOMBIA
Explicarme significados es una aventura. Es mas fácil decir la propia significación y ella esta dada en si por el titulo... ¡Mujer! en actitud plena de darse entera, tal cual, con luces y sombras propias, baila, canta, pinta su ser con su propio fuego, no adquiere reflejos del color del entorno, se deja mirar sin inmutarse, sin distraerse de su encantamiento. Siente la libertad donde se encuentre... Mujer 8 es una hermosa y elocuente obra...
En esta obra cobra realidad la magia de Chagall con ese despliegue colorístico propio del expresionismo, pero de un expresionismo que no enlaza con la angustia ni con la ansiedad, sino con la irrealidad de lo real, con el lirismo del destino, con una naturaleza omnipotente, casi poseída de un sentido panteista. <br /><br />Campos, seres, casas y cielo que parece que instauran un paraíso perdido de la edad arcaica y que la artista lo crea modificando el orden de la perspectiva, atrayéndolo hacia nosotros, condensándolo, lo que aparentemente exige una amplio horizonte, un vasto plano que se extienda en el espacio. Pero no, al concentrarlo despierta una emotividad más pura, una acción embrujada sobre el espíritu.<br /><br />Obra que también puede vincularse al romanticismo, en su vertiente de misterio, de insondabilidad, de canto a la naturaleza y a la vida. <br /><br />La misma artista no deja lugar a dudas: la técnica y el procedimiento utilizados, con una disposición de los elementos que configuran el lienzo tan calculadamente concertados, convierten la materia en esa sutileza de significación que va más allá de su propia intencionalidad. En algún momento hasta lo místico aureola el conjunto, asoma como un fluido que lo quiere invadir por completo.<br /><br />Fantasía y magia. ¿Puede haber más?
En esta obra, Arnold Quintero logra con dibujo certero tratar con exquisitez las formas, haciendo que sus pinceles vayan tras sus sueños buscándolos en su eclosión, arrancándole a la inconciencia retazos de escenas que sólo habitan en su psiquis, mientras éstos pastan libres en sus pensamientos que duermen dando vida a un universo de ensoñación, un mundo onírico, que rebusca en el desván del pasado y rasca en el futuro formas nuevas; una mala pasada que le juega a los tiempos, trastocándolos para que se extravíen, para que la anécdota en el lienzo nos recree un sueño imposible, para que haga posible lo que no lo es. <br /><br />El pintor, superponiendo tiempos diferentes, nos conduce a buscar en el imaginario reminiscencias de un aire veneciano futurista, de ahí, el canal de agua abriéndose paso en la arquitectura y una mujer bella que atrapa su desnudez en una prenda transparente que pegada se desliza siguiendo las líneas de su anatomía, dejándonos al descubierto a una Eva de hoy en pleno trance liberando sus sentidos, en pleno vuelo de un éxtasis que busca con los ojos cerrados en el aroma que le viene de su Adán, a quien seduce induciéndole a la tentación, a lo profano. <br /><br />Igualmente, recrea sabiamente al partenaire, que se oculta detrás de un antifaz, mientras ella se yergue en el agua mostrando su esplendor, como se muestra la manzana ya mordida, exultante en un paraíso barruntado de tiempos viejos y tiempos nuevos, de ahí , a lo lejos la torre que se pierde entre nubes con su reloj de arena, en disonancia con la arquitectura futurista que domina; donde ella es una Eva moderna y él nos sugiere un personaje de carnaval veneciano que sólo está en la imaginación de la musa, que lo hace levitar desintegrando su anatomía, negándole contacto con la materia. <br />. <br />Estamos ante una composición equilibrada, estéticamente bien concebida, que se completa con detalles de su propia iconografía, como las burbujas de aire que flotan en la atmósfera y los conos que se pierden a lo lejos; un misterio que el pintor nos lo deja en algunas de sus obras, invitando que la imaginación nos lleve a su universo. <br /><br />Enhorabuena al pintor por su conocimiento del oficio y su depurada técnica. <br /><br />
Apreciada Aminta: Que fuimos a descubrir, si ya estaba descubierto, a colonizar si ya estaba colonizado.Fuimos a destruir culturas milenarias, tu querido Perú, ancestral y vivo.
<br>En esta obra llena de añoranzas,ilusiones,ternura, amor. Cromatizaciones fuertes,gama de colores originalísimo,donde los sueños se hacen realidad.
<br>Enhorabuena,saludos.
Me pregunto: Como es posible hacer una obra de arte tan perfecta?<br />Se que son telas enormes y al reducirlas a tamaño foto queda la perfección, pero esto no es excusa, no nos saca de dudas, estoy seguro que impactan aun mas al natural.<br />Esto solo lo saben artistas que logran este resultado, Guennadi Ulibin es uno de ellos. Esta agua tan transparente, las piedras tan duras y no hablar de las personas, parece que puedas tocar su carne con la mano.<br />Después de todo este buen resultado, además les añade un toque futurista con las estructuras de fondo, esto indica que todo buen artista además de la técnica necesita trabajar su imaginación.
Este artista, con esta obra, propone una poesía del reconocimiento, pero lo hace desde la palabra de la imagen, desde lo visual escrito, desde la magia que anida en esos rostros, en esos gestos.<br /><br />Es más que una obra, es un compendio de sensaciones, que todavía nos atosiga más con esas extremidades que se imponen como caminos abruptos o sendas que permiten con la tonalidad tenue, casi transparente, buscarnos, ir hallando caricias, rozamientos que nos hagan ser más humanos.<br /><br />La conjunción entre la estructura plástica que se simboliza como un paisaje que sube y baja hasta culminar en esas cumbres que piden un descanso y un perdón, y la expresividad emocional que se desprende de esta intensa relación hace que el lienzo se desboque en nuestra contemplación, que las manos sean las nuestras y también estén procurando la armonía que se esconde destrás de esa posición.<br /><br />No cabe duda que es una composición donde el orden es primordial para poder captar todo el misterio que lo envuelve y que al mismo tiempo se hace manifiesto, casi puede palparse, hacerse piel en nuestra propia piel.<br /><br />Obra delicada, emotiva, de soledades y sufrimientos, que es un auténtico goce para nuestra mirada.
Humberto abre espacios para el cuerpo, para que la carne nos inunde y extienda su lenguaje hasta el infinito. Abre una luz que no es tiempo pero que inunda lo que es etenidad. Como dice José Carlos Somoza: " las tinieblas y los sueños se parecen en algo: ambos provocan visiones intensas".<br /><br />Lo vertical es la fuerza de lo que expresa en lo horizontal, lo simbólico son los objetos que se anteponen como misterio de la sensualidad que gobierna un entrelazamiento que emerge de la noche del alba.<br /><br />Poesía del color y de la forma y también lo que Miller afirmaba: "sólo quienes pueden admitir la luz en sus entrañas pueden plasmar lo que se halla en el corazón". Por eso, hay angustias, como las que estos habitantes de la penumbra sufren, que parecen alegrías, existen melancolías que se vierten en las lágrimas de un animal alado. <br /><br />Un mundo roto, una isla apagada, unos cuerpos que quieren navegar desnudos en balsas rotas, una soledad que resplandece con la amanecida. Metáfora de una geografía que ha perdido el aliento.<br /><br />Indudablemente éste es uno de los mejores lienzos que se tiene la oportunidad de disfrutar en esta página. Revoca ismos y tendencias, él mismo es toda una lección de como se construye una obra personal e intransferible.
<p>Tratare de resumir en esta obra el persistente mirar angustiado de los personajes de las anteriores, un mirar que no esconde escepticismo no obstante desear que fuera de otra manera su universo. En este dibujo donde ya el gris y el negro prefiguran un drama escondido tras los anteojos oscuros y se enreda en el cuello como alambre de puas quizas en busca de un final... el cuerpo delineado con soltura y apoyado en un bloque rígido aumenta la dimension del momento del descanso... son estas obras un compromiso para con quienes necesitan algo mas que palabras... </p>
Me pregunto que siente el artista al elaborar una obra totalmente abstracta al margen de que, como observador, asuma figuraciones o significados hacia y desde la misma. Mirta Benavente desde el color..., pardos en varias de sus obras, nos entrega formas y lìneas manejados como volúmenes y sombras que nos insinuan un sueño musical casi pesadilla, un complejo volúmen casi mecánico que emite vibraciones... Integrarme en esta obra es un reto para desentrañar el arte, el cual no siempre es belleza que significaría exitación feliz de los sentidos y las emociones consecuentes <br />Quedo abstraido emitiendo ondas desentrañando el arte en si....<br /><br /><br />n"
<span style="FONT-WEIGHT: bold">Con un sin comentarios a mi me vasta.</span><br />Podría llenar este comentario de adjetivos de extraordinaria dimensión, Pero hay obras que tienen algo que a uno le dejan sin palabras, Su visión enmudece al observador, Podríamos hacer comparativas o hablar de la vida en su color, dejaremos este trabajo en manos de aquellos que tienen el don de la palabra y la crítica. Con un sin comentarios a mi me vasta.<br /> Vean y enmudezcan con su visión.<br />Si pudiera le dedicaría la mejor pared de mi casa.
Esta artista extrae esos cuerpos de debajo de la tierra, no sé si para ello abre tumbas o descerraja féretros o simplemente se trata de enterrados que estaban desaparecidos. El caso es que nos los trae e intenta que esa osamenta desconyuntada nos hable desde lo más frágil de su constitución porosa antes de que se convierta en polvo.<br /><br />Imágenes que nos enfrentan con lo que consideramos que no somos nosotros, que son espectros pasajeros que algunas noches llenan nuestras pesadillas. Pero de lo que no nos damos cuenta, es que son contumaces y que forman parte de nosotros mismos, son las apariciones de nuestro espíritu, ése del que siempre hablamos y nos inspira, mas del que nunca hacemos uso pues desconocemos su función y finalidad.<br /><br />Y esa contextura, aunque de espaldas y en escorzo, no deja de hablar, de advertirnos, de plasmar el rito de un destino que ya es inapelable. Nuestros ojos siguen cada una de esas articulaciones, que solamente son sabiamente sugeridas, y a medida que nos deslizamos por el tronco hacia las extremidades inferiores se van quedando en nuetra retina lo fugaz, lo efímero, ese espíritu que no sabíamos lo que era pero que ya está muerto.<br /><br />La creadora, implacable, no nos permite otra opción que la visión de nuestro ocaso. Lo plástico se ha transustanciado en existencial y viceversa. Aquí ya no hay comunión sino desolación. Y lo peor de todo, desamparo.
La actividad plástica latinoamericana siempre nos está sorprendiendo y en ese aspecto no deja de guardar un cierto paralelismo con ese famoso "boom" literario que en los años 60 dio lugar a al realismo mágico.<br /><br />Algo hay de cierto ello por lo que vengo observando de los distintos pintores de esas tierras y que cuelgan en esta página, sin que por ello llegue a conclusiones definitivas pero sí aproximativas: no se trata de establecer ninguna tesis, ni mucho menos, sino de declarar que la creatividad estética que se detecta en muchísimos de los artistas de estos territorios desvela la doble dimensión que tiene lo visto desde lo real que mide y pesa nuestros pasos y las calles cuando doblamos las esquinas, muchas veces sin verlas, y lo imaginario desde, no la irrealidad, sino otra realidad, la que se condensa en un mundo que se confunde con el sueño, la utopía y la otra mirada. No se trata de surrealismo, ni de simbolismo, ni del pensamiento cartesiano europeo preguntándose siempre por sí mismo, intentando que la forma sea nuestra razón de ser. <br /><br />No, se trata de agarrar la leyenda y el mito de los que forman parte y hacer otra vida con ellos. Se quieren mover en coordenadas de otras existencias, las auténticas, ésas que llevan siempre máscaras que sirven para reconocernos, para centrar nuestro devenir en la satisfacción y consumación de una sensualidad y un goce por encima de falsas quimeras, de éxtasis sin cilicios, de encuentros turgentes.<br /><br />Este pintor representa esa epifanía, quizá la magnifica demasiado y comte ciertos abusos, pero nos ofrece una imagen que a su vez se convierte en palabra y ésta a su vez se transforma en la luz que habla y nos deja con la vista mecanografiada en el lienzo. <br /><br />
<br /><br />Orlando Arias, dentro de su robótica nos presenta una obra sugerente, equilibrada, donde la estética en sus manos es música y la creación es poesía bañada en color, donde el mensaje se deja secuestrar por los materiales para que cobren vida los elementos que el pintor hace habitar en los planos, sin escatimar al imaginario los caprichos del óleo que en pinceladas cortas pero seguras se deja llevar como olas en un mar de colores, donde pródigo hace danzar a su pincel en su cometido. <br /><br />Obra llena de misterio, donde la escena la protagonizan tres robots dialogando delante de un túnel oscuro, que se asoma cuando la luz se distrae en su dominio, escena que delata una conspiración de los robots a no se sabe qué, quizá maquinan el asalto a la ciudad, mientras ésta ajena se pierde a lo lejos recortando el horizonte, o quizá planean invadirla cuando duerma, cuando la luz se apague, cuando se ahoguen los colores que le sirven de muralla y que ex profeso el pintor colocó cual ínclitos guerreros para defender la idea. <br /><br />La robotización es un problema actual, como actual es la propuesta del pintor, si se tiene en cuenta que la sociedad se robotiza cada vez más y ante lo cual, el arte no puede quedar indiferente, por lo que Arias Morales, aborda el tema con valentía negándose a la automatización, dejando que su imaginación tome alas y su impronta se deje llevar en una pincelada segura, para que las formas se alíen con el color, para que su aporte creativo se haga arte. <br /><br />A Orlando Arias sólo me queda decirle, ¡qué colores!, ¡qué maestría!, ¡qué dominio del oficio!; su buen hacer y su aguda imaginación, le llevan a crear obras frescas, innovadoras, un nuevo mensaje; dejándonos entre manos una nueva propuesta, su robótica, que la deja volar con un aire vanguardista. <br /><br /><br />
artistasdelatierra.com